lunes, 3 de noviembre de 2014

She/he.

Esta vez daré la razón, e intentaré callar la mitad de esta historia. Quizas a todos aquellos que dicen "si un escritor esta enamorado de ti, entonces nunca moriras" se les pueda atribuir algo de razón.
Cuando escribia sobre ella, intentaba mantener mis ojos cerrados. Se que la escena parece un poco tonta pero... simplemente quería que mis dedos se transladaran hacia las letras de mi computador como si mi mente las dirigiese mientras dibujaba su rostro. Sus profundos ojos verdes casi invisibles, sus cabellos amontonados sobre su frente como un monton de hojas en otoño, sus labios estrechos y carnosos que enmarcaban una sonrisa de tal simpatía que opacaba cualquier otro signo evidente de felicidad.
Este "casi" ritual me absorbió por largas noches, muchas de las cuales no quisiese haber vivido en su ausencia, de todas maneras yo seguiría viviendo aquí y ella allí, valla a saber uno donde. No lo tomen a mal, es que el hecho de que existiese un ser tan cercano a lo que podría decir "perfecto" me causaba una sensacion extraña de felicidad e inverosimilitud, como si su aparición fuese meramente un acto de mi subconciente.
Recuerdo el día que la conocí... fue hace un año y un par de días. Su mirada tensa y censurada no permitía casi contacto, y aunque estuviese deseoso del mismo mi ansiedad y mi verguenza se interpondrían. La realidad es que, aunque ella no me pudiese mantener la mirada, yo me las ingeniaba para observarla un par de segundos con el rabillo de mi ojo. Mi estomago se volvia un enjambre furioso de mariposas cada vez que realizabamos contacto. Fue un pequeño e infimo segundo cada vez, aunque a mi me gusta pensar que esos momentos son eternos, ya que cada vez que se reproducen en la mente producen las mismas sensaciones. Eso me da un poco de esperanza cuando siento que de su parte esta todo perdido. Imagino al siguiente año, ella estará sentada esperandome que me siente a su lado, y que de alguna manera inadvertida tome el valor para tomar su mano. No tengo la necesidad de que los demas lo vean, quizas podría ser en un momento en el cual presten su atención a otra cosa, mientras tanto, nosotros en nuestra pequeña burbuja sabremos en realidad lo que esta pasando. La realidad es que entre más fantaseo con el momento se me hace mas tangible, como si no hubiesen planos distintos entre mi imaginación y el curso de la vida terrestre.
La realidad es que aunque mi mente se llene de su recuerdo, cada vez que escribo sobre ella siento un vacio. Cuando imagino su rostro en el lienzo, puedo concebir perfectamente su imagen, pero sin embargo hay una parte la cual nunca he llegado a completar. Ella aparece de perfil, observando hacia la derecha en el lado izquierdo de la pintura, iluminado por un amanecer esplendoroso, pero nunca he llegado a imaginar su mano al juntarse con la mía. Nunca he llegado a tal punto de la escritura en la cual esa imagen me sea permitida. A esto incurre lo primariamente dicho de atribuir parte de verdad a aquel viejo dicho de los escritores, de lo que se han olvidado es de una pequeña parte. Cada vez que le escribo siento que muero un poco, algo asi como que partes de mi fuesen sacrificadas al saber que en realidad ella nunca leera esto, ella nunca me mirara a los ojos, ella nunca escuchará mis canciones tontas o mis saludos al oido por la mañana. Yo nunca recepcionare sus besos, nunca sentiré sus caricias, nunca pasare mi brazo por su cintura para tomarla con orgullo frente al mundo. Y es que ella pertenece a alguien más alli afuera, que espero que la adore tanto como la adoro yo, ya que nunca podré llegar a ella sin dejar almas atras.
De momento, quizás me conformo con que ella sea eterna, pero en realidad, ella es eterna porque yo muero.

domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Como algo tan ajeno llegó a ser tan propio?

"¿Quien seria tan absurdo de dejar todo, absolutamente todo, si esto sucediese?" se preguntaron sus pupilas retraidas, ancladas en un mar de dudas.
"El hecho de cuestionarte ha traicionado gran parte... Pero..."  esta vez decidió rendirse ante ellas y bajar la mirada, la ultima palabra sonó como una duda distante, la cual ambos comprendían pero no se animaban a decir.
 El retiró la mirada rechazando una nueva oportunidad. La realidad es que aquello no debiese haber pasado nunca... pero pasó y fue inevitable.
Sabía donde pertenecian sus horas y recuerdos, pero desconocia el paradero de su corazón. Quizas ella fuese capaz de recuperar sus pedazos con algunas caricias y risas, con el calor que le habia transmitido toda esa orquesta percutiva de mariposas en su estomago. Quizas el podria ofrecer sus brazos ante aquella helada, quizas el tambien hubiese querido contemplar el amanecer a su lado. Era una calle muerta, y ambos lo sabían.


Continuará... quizas.

domingo, 28 de septiembre de 2014

@



Quizás muy adentro de mí alguna vez haya crecido un Ídolo de sangre, dispuesto a pasar mil lunas terroríficas con valor y abastecerme de coraje cuando lo necesite… cual cayó al encontrarse ante un atardecer sin luz.

lunes, 28 de julio de 2014

6. To an old mate.

"Fui capas de verlo todo, y aún así en su caída aun no he dicho nada." 

Es cierto que no tuve tal dicha, no fui aquella que le acariciara el pensamiento con palabras dulces, duras y certeras... o más bien, aquella que escuchase lo que solloza su interior.  Lo haré más simple, diré que no tuve la gracia de ser tu amiga y una parte de mi se lamenta de no haberte salvado a tiempo... Solo espero que hagas lo que hagas, estés bien. 

miércoles, 16 de julio de 2014

5. FSS,S.

"Make no mistake I don't do anything for free
I keep my enemies closer than my mirror ever gets to me
And if you think that there is shelter in this attitude
wait till you feel the warmth of my gratitude

I get the feeling that it's two against ...one,
I'm already fighting me, so what's another one?
The mirror is a trigger and your mouth's a... gun,
Lucky for me I'm not the only one."


https://www.youtube.com/watch?v=8UibsjY5K-c

domingo, 13 de julio de 2014

4

Subió su mirada y lo encontró allí. Aquel tumulto espeso de almas clamaba la aparición de una más misteriosa, salvaje y tosca, pero que al rabillo del ojo murmuraba necesidad... ¿Necesidad? Necesidad de un beso cálido por las mañanas, una cintura a la que abrazar, unos ojos a los cuales mirar en tiempos de tormenta, un hombro en el cual pudiera sucumbir un glacial de llanto y apalabrada su boca pudiese aligerar males. Su necesidad no parecía más que cualquier otra, pero de escaparse de sus manos... podría asemejarse al llanto y pataleo de un niño ante la necesidad del seno materno. Quizás ella fuese quien pudiese partir esa piedra con solo observarla, y desde ese momento esa fue su ambición.

Sonrió en la lejanía, indicando tener algo planeado.

sábado, 12 de julio de 2014

3

"Temblando, aun es raro
Siento esa primera vez como la ultima
Como si todo se hubiera ido con un suspiro pasajero
Insegura de ti, y aun mas de mi

Aun me cuestiono
Si solo es causa del tiempo
Que me juega una mala pasada
Si es de verdad
Si hay algo allí en tu interior

Es raro
Un amor así
Pero así es como se dio
Y no dude en dejar que ocurriera

Lentamente voy cayendo
Desprendiéndome de millones de cosas
Pero no pensaba que tal vez también de ti
Tal vez, caer al vacío sola, sea mejor…"


Escribiré esto como respuesta... quizás a aquella que encontraba en la décima y un quinto de su vida, quizás a aquella que está escribiendo aquí:

Aquella que en realidad se encontraba sola y asustada buscando refugio en los brazos de alguien, no era ni más ni menos quien con más deseo podría acoger de el sus costumbres y deslizara sus dedos entre su cabellera, mirando sus ojos en búsqueda de respuestas.

Quizás aquella te entregase sus sonrisas cálidas, sus besos tímidos y sin experiencia, quien supiera si pudiese entregarse todo aquello que alguna vez planeó rascando la profundidad de las relaciones
Ella no quisiese más ni tampoco menos, que verte cada día sonriente a su lado, y aunque no fueses el fin más perfecto que pudiese tener su historia, ella se convencía cada día indicándose que allí estaba el camino.
Fuiste su último intento certero de anclar sin moros a la vista, pero el viento levantó las velas en busca de rumbos náufragos, vacíos de hambre y lucha. Anclar en ti hubiese sido un error que no se perdonaría.
No has de preocuparte porque quizás quien halla desperdiciado tal tesoro ahora esté pagando su desdicha, el tiempo madura y genera sus frutos.
Esta vez, tu serás dueña del castillo y el esperará varado en su puerta... aunque también me encantaría responderte que tu futuro no la abriría.