"¿Quien seria tan absurdo de dejar todo, absolutamente todo, si esto sucediese?" se preguntaron sus pupilas retraidas, ancladas en un mar de dudas.
"El hecho de cuestionarte ha traicionado gran parte... Pero..." esta vez decidió rendirse ante ellas y bajar la mirada, la ultima palabra sonó como una duda distante, la cual ambos comprendían pero no se animaban a decir.
El retiró la mirada rechazando una nueva oportunidad. La realidad es que aquello no debiese haber pasado nunca... pero pasó y fue inevitable.
Sabía donde pertenecian sus horas y recuerdos, pero desconocia el paradero de su corazón. Quizas ella fuese capaz de recuperar sus pedazos con algunas caricias y risas, con el calor que le habia transmitido toda esa orquesta percutiva de mariposas en su estomago. Quizas el podria ofrecer sus brazos ante aquella helada, quizas el tambien hubiese querido contemplar el amanecer a su lado. Era una calle muerta, y ambos lo sabían.
Continuará... quizas.
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