sábado, 12 de julio de 2014

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"Temblando, aun es raro
Siento esa primera vez como la ultima
Como si todo se hubiera ido con un suspiro pasajero
Insegura de ti, y aun mas de mi

Aun me cuestiono
Si solo es causa del tiempo
Que me juega una mala pasada
Si es de verdad
Si hay algo allí en tu interior

Es raro
Un amor así
Pero así es como se dio
Y no dude en dejar que ocurriera

Lentamente voy cayendo
Desprendiéndome de millones de cosas
Pero no pensaba que tal vez también de ti
Tal vez, caer al vacío sola, sea mejor…"


Escribiré esto como respuesta... quizás a aquella que encontraba en la décima y un quinto de su vida, quizás a aquella que está escribiendo aquí:

Aquella que en realidad se encontraba sola y asustada buscando refugio en los brazos de alguien, no era ni más ni menos quien con más deseo podría acoger de el sus costumbres y deslizara sus dedos entre su cabellera, mirando sus ojos en búsqueda de respuestas.

Quizás aquella te entregase sus sonrisas cálidas, sus besos tímidos y sin experiencia, quien supiera si pudiese entregarse todo aquello que alguna vez planeó rascando la profundidad de las relaciones
Ella no quisiese más ni tampoco menos, que verte cada día sonriente a su lado, y aunque no fueses el fin más perfecto que pudiese tener su historia, ella se convencía cada día indicándose que allí estaba el camino.
Fuiste su último intento certero de anclar sin moros a la vista, pero el viento levantó las velas en busca de rumbos náufragos, vacíos de hambre y lucha. Anclar en ti hubiese sido un error que no se perdonaría.
No has de preocuparte porque quizás quien halla desperdiciado tal tesoro ahora esté pagando su desdicha, el tiempo madura y genera sus frutos.
Esta vez, tu serás dueña del castillo y el esperará varado en su puerta... aunque también me encantaría responderte que tu futuro no la abriría.

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